Si te metiste en este mundo, seguro escuchaste hablar de estos dos procesos: esterilización y pasteurización. Aunque a primera vista puedan sonar parecidos, son dos técnicas distintas con propósitos bien definidos. Hoy te contamos de qué va cada una y cómo elegir cuál usar según el cultivo que estés encarando.
Esterilización: eliminarlo TODO
Cuando hablamos de esterilizar, el objetivo es destruir absolutamente todos los microorganismos: bacterias, esporas, hongos competidores, lo que sea. Acá no queda nada vivo. Para lograr esto, se necesita someter el sustrato a altas temperaturas y presión, usando generalmente una olla a presión (autoclave).
🔍 ¿Cuándo esterilizar?
Se usa cuando el sustrato es muy nutritivo y por ende propenso a contaminarse. Por ejemplo:
- Granulado (grano de trigo, maíz, cebada).
- Mezclas ricas en nutrientes como compost enriquecido.
✅ Es ideal para preparar el medio perfecto para el micelio, eliminando cualquier posible competidor.
Pasteurización: dejar lo bueno y sacar lo malo
La pasteurización, por otro lado, no elimina todo, sino que reduce drásticamente los microorganismos dañinos, pero deja intactos a los beneficiosos. Este proceso utiliza temperaturas más bajas (60-80°C) durante un tiempo prolongado, y se suele hacer sumergiendo el sustrato en agua caliente o exponiéndolo al vapor.
🔍 ¿Cuándo pasteurizar?
Se aplica a sustratos menos nutritivos o donde los microorganismos "amigos" puedan colaborar con el crecimiento del micelio, como:
- Paja.
- Estiércol bien curado.
✅ Este método mantiene un equilibrio natural que favorece el desarrollo de ciertos hongos, como los champiñones o el Pleurotus (gírgolas).
¿Cuál elegir?
Todo depende del sustrato y del hongo que estés cultivando:
- Si usás granos o sustratos ricos, la esterilización es tu aliada.
- Si trabajás con materiales más simples como paja o estiércol, pasteurizá y aprovechá la microbiota que te ayuda.
En resumen, la esterilización es como un "borrón y cuenta nueva", mientras que la pasteurización es más como limpiar cuidadosamente lo justo y necesario. Ambos son fundamentales en el cultivo, y aprender a usarlos correctamente te va a acercar más a ese cultivo de hongos perfecto que estás buscando.
¿Ya probaste alguno de estos métodos? Contame tu experiencia en los comentarios 👇 y nos vemos en el proximo posteo!
